Los manifestantes denuncian que los complejos de lujo previstos en la isla de Sazan y en la costa de Zvërnec amenazan zonas protegidas y especies vulnerables del litoral albanés.
Miles de personas han vuelto a salir a las calles de Tirana para protestar contra un ambicioso proyecto turístico vinculado a Jared Kushner e Ivanka Trump, yerno e hija de Donald Trump. La iniciativa contempla la construcción de dos complejos de lujo en áreas de alto valor ambiental de la costa de Albania.
El plan incluye un resort en la isla deshabitada de Sazan, una antigua base militar situada frente al litoral albanés, y otro desarrollo hotelero y residencial en la zona de Zvërnec, próxima al paisaje protegido de Vjosa-Narta. En conjunto, los opositores al proyecto aseguran que la actuación podría alcanzar unas 10.000 habitaciones entre hoteles, apartamentos y villas.
Protestas por el impacto ambiental
Los manifestantes denuncian que las obras afectarían a ecosistemas especialmente sensibles, incluidos humedales y zonas de paso o cría para aves migratorias. En las protestas han cobrado protagonismo los flamencos, convertidos en símbolo de la movilización ambiental contra el proyecto.
Las organizaciones críticas sostienen que el desarrollo turístico amenaza hábitats de especies protegidas y podría alterar de forma irreversible una de las áreas naturales más valiosas del litoral adriático albanés. También reclaman mayor transparencia sobre los permisos, la protección legal de los terrenos y el papel del Gobierno en la promoción de la inversión.
Un proyecto defendido como oportunidad económica
El Gobierno albanés defiende este tipo de proyectos como una oportunidad para atraer turismo de alto nivel, inversión extranjera y empleo. Albania busca reforzar su posición como destino turístico internacional, especialmente en la costa del Adriático y el Jónico.
Sin embargo, los colectivos ciudadanos y ecologistas consideran que el modelo elegido puede favorecer la privatización de espacios naturales y poner en riesgo el equilibrio ambiental de zonas que hasta ahora habían permanecido relativamente preservadas.
El lema de la protesta
Las movilizaciones en Tirana han reunido durante varios días a ciudadanos, activistas ambientales y opositores políticos bajo mensajes como “Albania no está en venta”. La protesta también ha puesto el foco en la necesidad de proteger el patrimonio natural del país frente a grandes operaciones inmobiliarias.
Los opositores exigen la paralización de las obras y una revisión completa del proyecto antes de que avance la construcción. Reclaman que cualquier desarrollo turístico respete los límites ambientales, la normativa de protección y los intereses de las comunidades locales.
La polémica ha convertido el proyecto en un debate nacional sobre el futuro del turismo en Albania: crecimiento económico y grandes inversiones, sí, pero no a costa de espacios naturales que forman parte de la identidad y la riqueza ecológica del país.
Etiquetas: Albania, Tirana, Jared Kushner, Ivanka Trump, Sazan, Zvërnec, Vjosa-Narta, medio ambi





















































Leave a Comment
Your email address will not be published. Required fields are marked with *