Cuatro cámaras instaladas en un observatorio de Chequia registraron 1.706 meteoros durante la noche del 12 al 13 de agosto, coincidiendo con el máximo de actividad de una de las lluvias de estrellas más populares del año.
Las Perseidas de 2026 han dejado una espectacular imagen del cielo nocturno en la que aparecen cientos de trazos luminosos procedentes de diferentes puntos del firmamento.
La composición fue realizada a partir de fotografías obtenidas durante la noche del 12 al 13 de agosto mediante cuatro cámaras dedicadas al seguimiento de meteoros instaladas en un observatorio astronómico de Chequia.
Al combinar y alinear las diferentes tomas se ha conseguido reconstruir una amplia panorámica de toda la noche. En total, los instrumentos contabilizaron 1.706 meteoros, la mayoría asociados a la intensa actividad de las Perseidas.
Los meteoros parecen surgir de la constelación de Perseo
Uno de los aspectos más llamativos de la composición aparece al prolongar visualmente las trayectorias de los meteoros. Los rastros correspondientes a las Perseidas parecen converger en una misma región del cielo situada en la constelación de Perseo.
Este punto se conoce como radiante y explica precisamente el nombre de esta lluvia de estrellas. No significa que los meteoros nazcan realmente en Perseo, sino que se trata de un efecto de perspectiva producido cuando la Tierra atraviesa la corriente de partículas.
La gran cantidad de trazos registrados permite distinguir también meteoros que no pertenecen a las Perseidas.
Entre ellos aparecen algunos asociados a las Kappa Cygnids, cuyo radiante se encuentra en la constelación de Cygnus o el Cisne. También pueden apreciarse meteoros vinculados al denominado complejo antihelio, una región del cielo situada aproximadamente en dirección opuesta al Sol.
Los restos del cometa Swift-Tuttle
Las Perseidas se producen cada año cuando la Tierra atraviesa restos de polvo y pequeñas partículas dejadas por el cometa 109P/Swift-Tuttle a lo largo de su órbita.
Cuando estos diminutos fragmentos penetran a gran velocidad en la atmósfera terrestre, calientan e ionizan el aire a su alrededor y generan los característicos destellos que popularmente conocemos como estrellas fugaces.
La lluvia de las Perseidas constituye uno de los acontecimientos astronómicos más esperados de cada verano en el hemisferio norte y puede observarse también desde España, especialmente desde lugares alejados de la contaminación lumínica.
La extraordinaria composición obtenida en Chequia permite condensar en una única imagen lo sucedido durante toda una noche y visualizar de forma especialmente clara tanto la intensidad de las Perseidas como la presencia simultánea de otras fuentes de meteoros.
Etiquetas: Perseidas, lluvia de estrellas, meteoros, NASA, astronomía, Swift-Tuttle, espacio, Perseo, Kappa Cygnids
Foto: NASA

















































Leave a Comment
Your email address will not be published. Required fields are marked with *