La Organización Mundial de la Salud ha publicado una nueva directriz en la que insta a los centros educativos de todo el mundo a reforzar la alimentación saludable del alumnado como una medida clave para frenar el avance de la obesidad infantil. El organismo internacional recomienda establecer normas obligatorias que incrementen la disponibilidad y el consumo de alimentos frescos y nutritivos, como frutas y verduras, y que limiten de forma estricta el acceso a productos procesados con altos contenidos de azúcar, sal y grasas poco saludables.
Según la OMS, estas políticas deben ir acompañadas de intervenciones de estímulo, conocidas como nudges, destinadas a favorecer elecciones alimentarias más saludables entre los estudiantes. Entre las medidas propuestas figuran cambios en la ubicación de los alimentos para dar mayor visibilidad a las opciones sanas, la mejora de su presentación visual y ajustes en los precios para hacerlos más accesibles frente a los productos menos recomendables.
El organismo advierte además de que la publicidad de alimentos no saludables en el entorno escolar puede influir de manera significativa en las preferencias de los niños y adolescentes, por lo que plantea restringir su comercializacióndentro de los centros educativos.
El objetivo de estas recomendaciones es transformar los comedores escolares en espacios educativos, capaces de fomentar hábitos alimentarios saludables a largo plazo y contribuir a mejorar la salud infantil desde edades tempranas.
Etiquetas: OMS, alimentación saludable, colegios, obesidad infantil, comedores escolares, salud pública

















































Leave a Comment
Your email address will not be published. Required fields are marked with *