La Comisión Europea ha presentado hoy la edición 2026 del informe sobre el rendimiento de la ciencia, la investigación y la innovación en la UE, que ofrece una evaluación exhaustiva del panorama de investigación e innovación en Europa. Este informe revela que Europa mantiene su posición como líder científico a nivel global, ocupando el segundo lugar en producción científica en el mundo y destacando que el 57% de sus publicaciones científicas resultan de colaboraciones internacionales. A pesar de la alta calidad de la investigación europea, el informe señala que la UE enfrenta dificultades para transformar esta fortaleza científica en tecnologías estratégicas, liderazgo en el mercado y crecimiento de la productividad.
El documento identifica cuatro desafíos principales. En primer lugar, se estima que la UE necesitaría una inversión adicional de aproximadamente 560.000 millones de euros para alcanzar su objetivo de destinar el 3% de su PIB a investigación y desarrollo (I+D) para 2030. En segundo lugar, la fragmentación de los esfuerzos de investigación e innovación por países, regiones e instituciones limita su impacto general. Tercero, la escalabilidad de la innovación se ve obstaculizada por cuellos de botella en el financiamiento, la valorización del conocimiento y la implementación de tecnología, dificultando que los descubrimientos lleguen al mercado, especialmente en ámbitos como la inteligencia artificial, los semiconductores avanzados y la computación en la nube. Por último, la competencia global exige a Europa fortalecer su posición en tecnologías estratégicas mientras mantiene la excelencia científica y atrae talento de primer nivel, lo que se puede lograr mediante iniciativas como el programa Choose Europe.
El informe enfatiza que la ciencia, la investigación y la innovación deben desempeñar un papel central en el aumento de la productividad de la UE, apoyando al mismo tiempo los objetivos ambientales y el modelo social europeos. Para abordar estos desafíos, se requiere una mejor coordinación de las inversiones públicas y privadas, una colaboración más sólida entre regiones y un enfoque claro en las tecnologías más críticas para el futuro de Europa. También se hace hincapié en la necesidad de eliminar las barreras que impiden que la investigación se desarrolle en productos y servicios, particularmente en lo que respecta a la financiación y la implementación tecnológica.
Con el fin de cerrar la brecha de inversión, la Comisión ha propuesto un presupuesto más robusto para investigación e innovación para el período 2028-2034, así como medidas para movilizar más capital privado e institucional, como el Scaleup Europe Fund, que ya ha anunciado siete inversiones en empresas tecnológicas europeas. Además, para abordar la fragmentación, se está preparando una Ley del Espacio Europeo de Investigación para fortalecer la coordinación entre las prioridades de investigación e innovación de la UE y los Estados miembros, mejorar la planificación de inversiones y eliminar las barreras restantes a la circulación del conocimiento y el talento.
Asimismo, para ayudar a las empresas innovadoras a escalar, la Comisión ha propuesto una Ley de Innovación Europea que facilite el acceso a los mercados de contratación pública y desbloquee la financiación respaldada por la propiedad intelectual. Estas iniciativas buscan fortalecer la posición de Europa en tecnologías estratégicas y complementar los esfuerzos de Choose Europe, que tiene como objetivo atraer y retener a los investigadores, innovadores y emprendedores necesarios para competir a nivel global.
El informe proporciona una visión detallada del rendimiento de la UE en ciencia, investigación e innovación, examinando los determinantes clave de este rendimiento y presentando recomendaciones políticas. Está diseñado para informar a los responsables políticos, a las partes interesadas y al público en general sobre las fortalezas, desafíos y prioridades estratégicas de la UE en un contexto de creciente competencia global y cambios tecnológicos rápidos. La análisis incluye comparaciones internacionales, especialmente con economías importantes como Estados Unidos y China, para evaluar la posición de la UE a nivel mundial, además de ofrecer información temática y sectorial que conecta la evidencia con las iniciativas políticas actuales y futuras de la UE.
Hoy se lleva a cabo un evento de lanzamiento en Bruselas y en línea para discutir las principales conclusiones y las implicaciones del informe. Los hallazgos subrayan el papel crítico de la ciencia, la investigación y la innovación en el impulso de la competitividad, la resiliencia y la autonomía estratégica de Europa, evidenciando la necesidad de un programa ambicioso de investigación e innovación bajo el nuevo presupuesto a largo plazo de la UE.
Fuente: Comisión Europea.
Etiquetas: Unión Europea, Comisión Europea





















































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