El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha anunciado que su gobierno tiene la intención de otorgar a Ucrania una licencia para la producción de interceptores del sistema de defensa antiaérea Patriot, fabricados en su país. Durante una rueda de prensa celebrada en la cumbre de la OTAN en Ankara, junto al presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, Trump destacó que Washington permitirá a Kiev «el derecho a fabricar Patriots». Este anuncio llega en un momento en que Ucrania ha solicitado repetidamente misiles antiaéreos de largo alcance para salvaguardar sus ciudades y su infraestructura energética ante los constantes ataques rusos.
El mandatario estadounidense explicó que su administración se compromete a mostrar a Ucrania cómo llevar a cabo este proceso de fabricación, a pesar de la complejidad que implica. «Es un sistema muy complejo, pero estoy convencido de que Kiev entenderá esa complejidad rápidamente», afirmó Trump. Además, subrayó que la industria estadounidense ya se encuentra en plena construcción de «cuatro fábricas» y que las empresas implicadas podrán comenzar la producción en un plazo de dos o tres meses, un tiempo considerablemente más corto en comparación con los largos plazos de entrega que enfrentan actualmente los aliados que han solicitado nuevos sistemas Patriot.
Ucrania había estado solicitando durante más de seis meses a Estados Unidos una licencia para fabricar misiles interceptores Patriot en su territorio, pero hasta ahora, Washington había rechazado dichas peticiones. Trump argumentó que permitir esta producción en Ucrania contribuiría a mitigar las críticas hacia su gobierno por no proporcionar suficientes sistemas de defensa antiaérea de alta gama. «Así no podrán quejarse de que no les damos suficientes y, en cambio, podrán fabricarlos ustedes mismos», añadió el presidente estadounidense.
El sistema de defensa Patriot, producido por Raytheon y Lockheed Martin, se ha consolidado como la única defensa efectiva de Ucrania frente a los misiles balísticos. Sin embargo, las autoridades ucranianas han advertido que las reservas de interceptores han alcanzado niveles críticos. La situación se ha visto agravada por el conflicto entre Estados Unidos e Israel contra Irán, lo que ha llevado a un agotamiento significativo de las reservas globales de interceptores Patriot.
Las estimaciones indican que los países del Golfo han lanzado más de 1.100 interceptores en los últimos meses, lo que ha contribuido a la escasez. Según Zelenski, Lockheed Martin tiene una capacidad de producción de aproximadamente 600 interceptores al año, lo que se traduce en unos 60 a 65 al mes. Esta situación contrasta con las capacidades de producción de Rusia, que, según fuentes ucranianas, fabrica alrededor de 120 misiles balísticos mensualmente, además de otros sistemas de armamento.
Las autoridades ucranianas han observado una adaptación en la estrategia de ataque de Rusia, que ha comenzado a ajustar sus ofensivas para explotar las debilidades en la defensa aérea de Ucrania. Recientemente, se reportaron ataques en los que Rusia lanzó hasta 30 misiles balísticos en una sola noche, lo que subraya la urgencia de fortalecer las capacidades defensivas de Ucrania.
Con este nuevo enfoque, la administración de Trump busca no solo reforzar la defensa de Ucrania, sino también responder a las crecientes demandas internas y externas sobre el apoyo militar que Estados Unidos ofrece a su aliado en este conflicto. La producción local de interceptores Patriot podría ser un paso crucial en la estrategia de defensa de Ucrania en su lucha continua contra la agresión rusa.
Etiquetas: Estados Unidos, EE, UU, Ucrania, Patriot















































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