En el cielo de otoño, una de las estrellas más intrigantes es Algol, también conocida como la «Estrella Demonio» o «El Ghoul». Esta estrella se localiza en la constelación de Perseo y puede ser observada durante los meses de otoño, junto a las constelaciones de Casiopea y Andrómeda, a partir de las 9 de la noche. En la mitología griega, Algol representa el «ojo parpadeante» de la gorgona Medusa, lo que añade un aire misterioso a su presencia en el firmamento.
Algol es un sistema estelar triple en el que dos de las estrellas orbitan entre sí. Este sistema binario eclipsante provoca que su brillo fluctúe, pasando de una magnitud de +2.1 a una magnitud ligeramente menor de +3.4 cada tres días. Gracias a los datos recopilados por el satélite TESS de la NASA, se ha podido registrar esta curva de luz, que ilustra el «parpadeo» del ojo de Medusa.
Para encontrar Algol, se puede utilizar la estrella Almach como guía. Ubicando las constelaciones de Casiopea y Andrómeda, se puede localizar Perseo y, por ende, a Algol. Existen numerosos recursos disponibles para calcular los mínimos de brillo de Algol, incluyendo gráficos interactivos y trazados de datos, lo que permite a los astrónomos aficionados seguir las variaciones de esta estrella.
Además de Algol, otro objeto de interés en el cielo de otoño es la Nebulosa de la Cabeza de Bruja, una nebulosa de reflexión situada entre las constelaciones de Erídano y Orión, iluminada por la estrella Rigel. Conocida como IC 2118, esta nebulosa se encuentra a aproximadamente 900 años luz de la Tierra. Su visibilidad es limitada, ya que depende de la luz de estrellas cercanas, lo que la hace difícil de observar a simple vista, especialmente a esa distancia.
A pesar de que la Nebulosa de la Cabeza de Bruja no es perceptible sin telescopios, aquellos que cuenten con grandes aperturas y bajo aumento pueden tener la oportunidad de capturar su silueta bajo cielos oscuros. Los astrofotógrafos, con o sin telescopios avanzados, pueden obtener imágenes de esta figura fantasmal en unas pocas horas, dependiendo del equipo utilizado y la calidad del cielo.
Y en el ámbito de lo sobrenatural, no se puede olvidar la escoba de la bruja, que se puede encontrar en la Nebulosa del Velo Occidental, ubicada en la constelación de Cygnus. Una imagen infrarroja de la Nebulosa de la Cabeza de Bruja, obtenida por el explorador infrarrojo de campo amplio de la NASA, revela nubes ondeantes donde se están formando nuevas estrellas, añadiendo un elemento de asombro a este rincón del universo.
Etiquetas: NASA, Algol
Foto: NASA



















































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